viernes, 7 de febrero de 2014

Despedido por comportamiento racista: atentado a la responsabilidad social corporativa

La RSC en las sentencias de jueces y magistrados (Episodio III)

El pasado 9 de enero publicamos el anterior comentario sobre resoluciones judiciales que directa o indirectamente tratan la Responsabilidad Social Corporativa. 

Son pocas las sentencias que nombran la responsabilidad social corporativa, sin embargo, con un poco de esfuerzo, se pueden encontrar. En este caso trataremos la Sentencia del Tribunal Superior de Cataluña de 6 septiembre de 2007, que conoció de la impugnación del despido de un trabajador de supermercado. 

RACISMO

Un compañero del trabajador que sería despedido, cuando se encontraba realizando sus funciones en el almacén manejando una carretilla elevadora, procedió a rogarle a este último que se apartara un poco para poder pasar dado que se encontraba atravesado con otra carretilla en el pasillo impidiendo el paso. Ante tal petición, este último le inquirió al requirente lo siguiente: "tú te callas moro de mierda ".

Las palabras manifestadas, junto con las conductas anteriores desarrolladas por el dicente (según por su empleadora, en el pasado había desarrollado un comportamiento despectivo con sus compañeros de otras nacionalidades, amén de episodios de bajo rendimiento y de ser objeto de correcciones habituales de sus superiores), provocó que la empresa decidiera despedir a este trabajador, al considerar tal conducta constitutiva de la falta muy grave prevista en el art. 40ª. 3 j) del Convenio colectivo de trabajo de supermercados y autoservicios de alimentación de la provincia de Barcelona para los años 2005-2008 (Los malos tratos de palabra u obra, abuso de autoridad o la falta grave de respeto y consideración a los jefes o a sus familiares, así como a los compañeros de trabajo y al público en general), y ser castigadas las faltas muy graves con el despido con pérdida de todos sus derechos en la empresa de acuerdo con el art. 40 b) de tal Convenio.

El trabajador despedido impugnó la decisión de su empresa de poner fin a su relación laboral ante el Juzgado de Lo Social, órgano que declaró procedente el despido, recurriendo posteriormente ante el Tribunal Superior de Justicia, que también desestimó tal recurso en la sentencia de 6 de septiembre anteriormente mencionada, declarando por tanto la corrección de la medida adoptada por la empresa.

El trabajador despedido en el recurso interpuesto ante el Tribunal Superior de Justicia alegó, entre otras razones, que la expresión que dirigió a su compañero debía ampararse dado su legítimo derecho a la libertad de expresión, alegación que fue desestimada por dicho tribunal, que consideró el comportamiento desarrollado por el trabajador era merecedor del despido disciplinario: acreditada la falta imputada al trabajador recurrente, así como la gravedad de la misma, con un claro componente xenófobo, que dificulta la necesaria y deseable convivencia armónica en el centro de trabajo, coincidimos plenamente con el Juez de instancia en el máximo reproche a la conducta del recurrente, que es incardinable en las previsiones del artículo 54 del ET, como incumplimiento contractual muy grave, siendo su actuación totalmente ajena al legítimo ejercicio de la libertad de expresión, que siempre ha tenido como límite el respeto a los derechos de los demás, vulnerado con actuaciones como la enjuiciada, por lo que procede la íntegra confirmación de la sentencia de instancia, previa desestimación del recurso.

La mención de esta sentencia a la responsabilidad social corporativa se encuentra contenida en el texto de la carta de despido facilitada al trabajador. En ella se reflejó la gran importancia que esta empresa daba a la integración y convivencia de los empleados de diferentes nacionales que prestaban sus servicios para la misma.

Tal carta refería expresamente la no aceptación de dicho tipo de actitudes entre compañeros de trabajo, y más teniendo en cuenta que se halla en una empresa donde más del 35 % de la plantilla está compuesta por trabajadores inmigrantes procedentes de distintas nacionalidades y razas.

Como muestra del esfuerzo realizado por la citada empresa por emplear a trabajadores de diferentes nacionalidades, aludía a los reconocimientos recibidos en el ámbito de la responsabilidad social corporativa por la labor de integración desarrollada: Esta empresa además cuida especialmente y.se esfuerza para que la integración de estos rabajadores sea positiva y exitosa, habiendo incluso ganado un premio de la consultora CONÉTICA, con difusión nacional, que reconoce la responsabilidad social corporativa de nuestra empresa. Además de ser una empresa modelo reconocida nacionalmente por su labor de integración de trabajadores de distintas nacionalidades.

Si en cualquier empresa, un comportamiento discriminatorio por parte de un empleado con respecto a un compañero, resulta reprochable, tal conducta se entiende todavía más grave en aquellas empresas que prestan especial atención a la integración de diferentes nacionalidades.


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