sábado, 24 de septiembre de 2016

¡Me coincide un juicio! El juzgado puede evitarlo

¡Me coincide un juicio! Éste es un problema habitual que se le da a los letrados que pisan habitualmente los estrados judiciales.

Cuando un juzgado o tribunal comunica que una vista o juicio se va a celebrar en una determinada fecha, si uno de los abogados que interviene en dicho acto tiene ya fijado en tal momento otra vista o juicio, el artículo 188.1.6º de la Ley de Enjuiciamiento Civil ofrece la posibilidad a dicho abogado de solicitar el cambio de fecha del juicio señalado en último lugar.

Cuando esta circunstancia se da, esto es, cuando se señala un juicio que coincide en fecha y hora con otro señalado anteriormente en un procedimiento diferente, y el abogado solicita el señalamiento de una nueva fecha de juicio, es necesario realizar una serie de actuaciones que pueden demorar el procedimiento: el abogado afectado debe solicitar por escrito (al juzgado que fijó el último de los juicios) el establecimiento de una nueva fecha en el plazo de tres días a contar desde el señalamiento de este último acto o vista; posteriormente, dicho juzgado debe recibir el escrito, analizar si realmente este último juicio coincide en hora y fecha con el señalado previamente, fijar (en su caso) una nueva fecha de juicio, comunicarlo a los afectados, etc.

Sin embargo, recientemente, en un asunto en el que intervengo, he conocido una forma de poder evitar el problema expuesto de la coincidencia de juicios o vistas y recurso al procedimiento descrito en base al artículo 188.1.6º. Para evitar la incidencia descrita (que un juzgado o tribunal fije un acto en la fecha en la que uno de los abogados intervinientes tiene ya establecido un juicio o vista), el juzgado procede a preguntar a los letrados qué actos tienen señalados en los próximos meses para, una vez conocida dicha información, proceder a fijar la fecha del acto; esto es, en lugar de señalar una fecha de juicio y esperar a ver si coincide con un acto de los abogados afectados, se procede a preguntar previamente a los letrados qué días tienen disponibles para fijar el juicio.


Se podrá plantear si esta fórmula legalmente es conforme a Derecho o no (considero que no contradice ningún precepto legal), sin embargo, en mi opinión, resulta más claro que representa un actuar bastante práctico dado que se evita malgastar tiempo y dinero (gastos de notificaciones, etc.) al eliminar la posibilidad de que la celebración de un juicio o acto coincida con uno previamente señalado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No se asumen las consecuencias que puedan derivarse de la utilización de la información que se ofrece en este blog. Es responsabilidad exclusiva del lector el uso que realice de dicha información la cual nunca debe sustituir a la opinión de un profesional que atienda personal e individualizadamente al interesado.

Este blog no es un consultorio legal (ha sido creado para divulgar cuestiones relacionadas con el Derecho) no pudiendo proceder a dar contestación a consultas personales.